San José, 30 de julio
de 2014.
Ana Helena Chacón
Vicepresidenta de la República de
Costa Rica
Estimada Ana Helena:
Me dirijo públicamente y
directamente a su persona, porque la conocí en la pasada campaña electoral,
donde compartimos varios debates entre candidatas a la vicepresidencia.
Recuerdo muy bien las expectativas que generaba en muchos sectores su
compromiso anunciado y que parecía serio en relación a la defensa de los
derechos de las mujeres, de la población LGBT y la lucha por un Estado Laico. Aunque
tuvimos muchas diferencias en el enfoque de estos temas, principalmente por mi
visión clasista de los mismos y mi convicción de que en el sistema capitalista
los avances en estos temas siempre iban a ser parciales y para las clases
privilegiadas, sí había una coincidencia en la necesidad de seguir peleando y
defendiendo estos derechos.
Hoy usted es Vicepresidenta de un gobierno que lejos de dar pasos concretos hacia el avance en los aspectos antes señalados, cada día se muestra más comprometido con los intereses fundamentalistas, dando continuidad a las políticas de los gobiernos anteriores. Nos referiremos específicamente a tres noticias recibidas este 29 de julio, que ponen en evidencia una vez más las contradicciones del gobierno del Partido Acción Ciudadana y su discurso en época de campaña.
En primer lugar, se anunció que el
Ejecutivo no incluyó los proyectos de Fecundación In Vitro ni Sociedades de
Convivencia en el orden del día de las sesiones extraordinarias de la Asamblea
Legislativa, acción muy bien recibida por los diputados cristianos que hacen
presión en el Congreso en contra de los derechos humanos. En segundo lugar, el Ministro de la
Presidencia se reunió con los diputados cristianos y representantes del
Ministerio de Salud, reactivando así una comisión adscrita a este Ministerio
donde se analizará la situación de los 1500 templos que operan en el país sin
permiso del Ministerio de Salud. De esta manera, desde la Casa Presidencial se
revierte la posición de mano dura expresada por la Ministra de Salud que
amenazaba con cerrar las iglesias que no cumplieran con la normativa de salud.
Y en tercer lugar, para complementar las noticias del día, el Ministerio de
Educación Pública incluyó en las pruebas de bachillerato en Composición y
Ortografía, como uno de los 4 temas a desarrollar “La vida, un regalo que debe defenderse desde
el vientre materno”. De esta manera el MEP le ofrece un espacio privilegiado de
propaganda ideológica entre la juventud a todos los sectores fundamentalistas
religiosos, los que anteponen “los derechos” de un embrión a la vida de las
mujeres, los que han obstaculizado la educación sexual en las y los
adolescentes, los que no han permitido que se apruebe la fertilización in vitro
a pesar de los mandatos de los organismos internacionales como la CIDH.
Estas son las acciones del
gobierno que usted representa y en el que se encuentra a la cabeza. Ya usted no
es una candidata que hace promesas. Ahora es gobierno y está en la obligación
de responder con acciones. Me permito recordarle algunas de sus promesas, y
hacerle algunas preguntas que nos permitan entender dónde han quedado.
En una entrevista en canal 15, realizada
el 25 de febrero de este año, usted decía “Las políticas públicas deben
dictarse desde el gobierno y se deben dictar basadas en los derechos humanos,
en el bienestar común y no necesariamente en el dogma religioso de la persona
que está dictando esa política pública”. ¿Estuvo presente este criterio a la
hora de elaborar el examen de bachillerato o a la hora de “corregir” a la
Ministra de Salud que intentó eliminar tratos privilegiados con las iglesias?
En la campaña electoral usted
decía que “el tema de la maternidad de la mujer es un tema que tenemos que ver
sin vendas, sin prejuicios y sin dogmas para que las mujeres vivan en
libertad”, sin embargo hoy son miles de jóvenes que reciben información
contraria al derecho a decidir de las mujeres sobre sus cuerpos, porque el MEP
les miente obligándoles a repetir el argumento falaz de la vida antes de nacer.
Un gobierno que se proponga el vivir en libertad de las mujeres debería
garantizar que las y los jóvenes reciban una educación laica, que aprendan a
desarrollar temas basados en el respeto del cuerpo de las mujeres. Bien hubiera
podido estar ahí un tema relacionado con la violencia machista que termina en
femicidios cobrando la vida de cientos de mujeres cada año. O si de sexualidad
y reproducción se trata, más importante hubiera sido que escribieran sobre los
embarazos adolescentes que es una problemática real, dramática y urgente en esa
población. Tal y como usted misma lo planteaba hace unos meses, es una
necesidad “apoyar políticas claras en materia de salud sexual y salud
reproductiva”.
Y a propósito del “vivir en
libertad de las mujeres”, si el proyecto de FIV no se convoca en sesiones extraordinarias, que es cuando
pueden imponer su agenda, ¿hasta cuándo seguirá el gobierno postergando el
derecho de las mujeres que están esperando se legalice esta práctica, para
poder ser madres?
Yo no fui una de las que me
alegré con ver ondeando la bandera de la diversidad en la Casa Presidencial,
porque para mí los actos publicitarios no valen de mucho, pero reconozco las
esperanzas de muchas personas que creían que el gobierno del PAC iba a
representar un cambio con respecto a los proyectos políticos anteriores. Pero
de izar banderas nunca pasamos. Y peor aún, hoy el gobierno donde usted es
vicepresidenta, vuelve a postergar también el proyecto de Sociedades de Convivencia
de las personas de mismo sexo, demostrando una vez más en este corto periodo, que es un
gobierno que antepone la estabilidad del status quo empresarial y confesional
al bienestar de los sectores más oprimidos.
Hoy no le hablo como una
contrincante en el debate electoral, sino como una activista más en la defensa
de los derechos de las mujeres, de la población LGBT, como una defensora convencida
de la necesidad de un Estado Laico. Yo no tenía grandes expectativas con este gobierno, no creí en el cambio que
proclamaron, pero sí me preocupa que ni siquiera en temas básicos de Derechos
Humanos el gobierno, y en particular usted como
vicepresidenta que se reconoce feminista, sean capaces de enfrentar y ponerle frenos al
sector más conservador de la política nacional. Por el contrario, éste impone su
agenda sin encontrar ni siquiera trabas, sino más bien el beneplácito y las
facilidades que el gobierno les otorga.
Atentamente,
Jessica Barquero B.
Partido de los
Trabajadores



