El pasado 24 de abril, nuestra
compañera Jessica Barquero recibió una invitación de Flora María Abarca, ex viceministra
de Seguridad por el Partido Liberación Nacional al inicio del Gobierno de
Chinchilla, para ser parte de una plataforma de mujeres que le presentará al
presidente Luis Guillermo Solís y a la nueva Presidenta Ejecutiva del INAMU las
preocupaciones en torno a las demandas de las mujeres. Reproducimos abajo la
respuesta de nuestra compañera.
RESPUESTA PÚBLICA DE JESSICA
BARQUERO, DIRIGENTE DE LUCHA MUJER Y PARTIDO DE LOS TRABAJADORES, EX CANDIDATA
A VICEPRESIDENTA EN LAS PASADAS ELECCIONES
Sra. Flora María Abarca:
En días pasados recibí una invitación
de su parte para integrarme a una Plataforma de Mujeres que elaborará
propuestas para presentar al nuevo gobierno. En primer lugar, agradezco
que me hayan tenido en cuenta, lo cual
leo como un reconocimiento de mi compromiso en la defensa de los derechos de
las mujeres trabajadoras, tal como fue demostrado en la pasada campaña
electoral, en la cual como candidata a vicepresidenta pude exponer nuestra
posición y propuestas en este tema. En segundo lugar, rechazo totalmente la
invitación por las razones que ampliaré en esta carta que hago pública, porque
mis razones no obedecen solamente a una opinión personal sino a la política
integral del Partido de los Trabajadores, en el cual milito y desde donde
intervengo políticamente.
Durante la segunda ronda electoral
fuimos contundentes al denunciar el papel que juega el PAC para la continuidad
del modelo político y económico de los gobiernos anteriores, un modelo asentado
sobre la opresión y explotación de la clase trabajadora y donde las mujeres
llevamos la peor parte. Esta posición se evidencia desde ahora con la
designación del gabinete, conformado por un conglomerado de políticos
provenientes tanto del PLN como del PUSC.
Esos partidos que han sido los
grandes responsables de la miseria, las crecientes desigualdades y el
desempleo, problemáticas que afectan aún más a las mujeres, son los que hoy
nuevamente vienen a gobernarnos. Ana Elena Chacón, vicepresidenta del nuevo
gobierno PAC, por mencionar tan solo un ejemplo, fue una de las diputadas que
encabezó la campaña por el Sí al TLC, una campaña que utilizó como parte de sus
lemas el de: “Trabajo para Los Costarricenses”. Justamente, la semana siguiente
después de las elecciones más de 4.000 personas fueron despedidas de sus
trabajos, de esas empresas beneficiadas con la agenda de implementación del
TLC. Irónicamente hoy es ella quien coordinará el sector social, para administrar
la pobreza que se produjo como parte de su responsabilidad.
Lamentablemente parece que en este
país la memoria es corta, y hoy hasta los sectores que se autodefinen más
progresistas han caído en la ilusión del cambio y están por sumarse al equipo
de trabajo del “partido que logró sacar a Liberación Nacional del poder”. Sin
embargo para mí y nuestro partido eso no es suficiente. No es suficiente
cambiar un partido por otro cuando se sigue asentando sobre un modelo que nos
explota y nos excluye. Los problemas que vivimos las mujeres de la clase
trabajadora no se resuelven con un cambio de nombre, ni de partido sino de
modelo económico y esto último no está en la agenda del PAC, por eso no tenemos
ilusiones.
Precisamente después de la primera
ronda electoral, hablaba con Virginia, una compañera del PT que me contaba de
su experiencia en la lucha por las tierras de Bambuzal. Ella es madre de cuatro
hijos y no contaba con un lugar para vivir. Estuvo más de un mes viviendo en la
Catedral Metropolitana buscando refugio al ser expulsados de la tierra que
utilizaban para cultivar. Durante ese periodo murieron dos campesinos en los desalojos
que hizo la policía (uno a causa de los gases lacrimógenos y el otro baleado
por la espalda por la Fuerza Pública en el año 2003). En ese periodo Ana Elena
Chacón, la futura vicepresidenta era viceministra de Seguridad.
La historia estuvo cercana a
repetirse en el 2012 en Medio Queso, Los Chiles, cuando un subteniente de la
Fuerza Pública al preparar un desalojo decía “traten de dispararles a la
cabeza, donde no se puedan mover”. En ese momento Celso Gamboa, el nuevo ministro
de Seguridad era el Viceministro de este mismo ramo y sólo fue por la acción de
denuncia que se detuvo ese desalojo.
Entonces en nada se diferencia
un gobierno del otro cuando hasta las mismas personas son las que lo conforman.
A mi lado están Virginia, de Bambuzal,
Jessenia, de Medio Queso, Janeth, de Crucitas y tantas otras valientes mujeres
campesinas, que han puesto su vida en función de las luchas contra estas mismas
personas que hoy se reciclan en este nuevo gobierno, donde algunas personas ven
cambio. Las agresiones, los golpes y las muertes por la defensa de los
intereses de las tierras de una transnacional no las olvidamos. Esa es la
primera razón por la cual no puedo formar parte de una plataforma de mujeres
que se plantee co-gobernar.
Si la propuesta, como usted lo indica
en su correo, es exponerle a miembros de este gobierno nuestras preocupaciones
por el retroceso en los derechos de las mujeres, yo nada nuevo tengo que decirle
sobre la violación de derechos sexuales y reproductivos a mujeres como Rocío
Sáenz, hoy Presidenta Ejecutiva de la CCSS. Ella conoce perfectamente de la
situación por su anterior gestión como Ministra de Salud. Nunca tomó acciones
para defender la Fertilización In Vitro en el país o para atender las múltiples
denuncias por violencia obstétrica porque a ella poco le interesa, porque las
mujeres a las que representa pueden practicarse la Fertilización In Vitro fuera
del país o ser atendidas en clínicas privadas para tener una atención de
calidad. No es así el caso de Velky, joven nicaragüense a quien al término de
su embarazo le negaron varias veces su internamiento y a realizar la cesárea
que ya tenía indicada. Como resultado de una serie de violaciones a su derecho
a la salud, su hijo nació con parálisis cerebral por falta de oxígeno durante
el proceso de parto y falleció 8 meses después.
Por último, ¿por qué debería yo
perder el tiempo hablándole al nuevo gobierno de los derechos sexuales y
reproductivos de las mujeres si ya su fracción legislativa acaba de pactar con
los sectores religiosos fundamentalistas, una agenda en nuestra contra? Nuestra
falta de expectativa con este nuevo gobierno hoy se termina de reforzar con el
pacto PAC- Renovación Costarricense, donde el Partido Oficialista se compromete
a no avanzar absolutamente nada en los derechos al aborto, a las uniones del
mismo sexo, a la FIV y por el contrario asume el compromiso de fortalecer a las
iglesias que han sido nuestros principal enemigo en estos temas de lucha. No
puedo menos que recordar a Aurora, quien estuvo al borde de la muerte por la
negativa a practicársele un aborto terapéutico que es legal en el país pero no
está reglamentado. ¿La vida de cuantas Auroras valen los votos comprados para
el Directorio?
Definitivamente, no todas las mujeres
tenemos los mismos intereses, porque representamos a clases distintas, y aunque
todas seamos mujeres, nos divide algo mucho más grande que una cuestión de
género, nos divide la clase social a la que pertenecemos y eso marca la
diferencia del lugar donde nos ubicamos. Porque más allá de encontrarnos juntas
en una u otra lucha, en los momentos claves, cuando hablemos de lo estratégico
para cambiar la situación de las mujeres tomaremos caminos diferentes.
Mi lugar estará siempre al lado de
Janet, Jessenia, Virginia, Velky, Aurora y todas las mujeres que están
dispuestas a continuar la lucha, a no
depositar confianza en ningún gobierno burgués, que confíen en las fuerzas de
la clase trabajadora.
Con ellas y desde el Partido de los
Trabajadores seguiremos construyendo nuestra agenda independiente de las y los
burgueses, de los capitalistas que nos explotan y oprimen y de todos los fundamentalistas
religiosos.
Jessica Barquero
Militante del Partido de los
Trabajadores